Síntomas del envejecimiento de tu mascota

Tu mascota se hace mayor

El tiempo pasa para todos, y esto no es excepción para nuestras mascotas. En su caso parece que pasa más rápido aunque solo es una percepción. Como sabemos, la diferencia entre la esperanza de vida de los animales y la nuestra es bastante acusada. Algunos ejemplares de perros o gatos pueden llegar a vivir 20 años y esto es toda una hazaña para ellos y estos casos se tratan de momentos únicos y realmente extraños. Para nosotros la esperanza de vida se sitúa en torno a 70 años. De este modo podemos afirmar que el tiempo pasa más lento para nosotros que para las mascotas. Hay algunas señales que nos pueden indicar que nuestro perro o gato está alcanzando la edad anciana. Esto es importante ya que, en ese momento tan delicado para sus vidas, deberemos hacer una serie de esfuerzos por cuidar de su salud con especial ahínco así como comenzar a realizar algunos cambios en su dieta y estilo de vida. Cuando llega este momento no debemos pensar que de forma indudable su calidad de vida se va a ver empeorada, simplemente cambiará. Así mismo no debemos mostrar tristeza, al contrario debemos valorar el tipo de vida que le hemos ofrecido a nuestro amigo y valorar esos momentos tan especiales que sin duda nos quedan a su lado. 
Revisaremos primero el caso de los perros para luego pasar a los amigos felinos.
 

El envejecimiento de tu perro

En el caso de los perros debemos saber quelas razas pequeñas tienen mayor esperanza de vida que las de mayor tamaño por norma general. De esta manera, un perro de medio tamaño puede llegar a cumplir los 15 años con facilidad mientras que un perro más grande quizá no llegue a la decena.
En general podemos asumir que a partir de los 8 años de edad podemos considerar que un perro ha entrado en su fase de adultez madura, es decir, la vejez.  Uno de los primeros signos de este proceso es la aparición de canas en patas o el morro. Depende de la raza variará la zona donde salen o el momento de aparición. Las canas no tienen porque ser blancas como en el caso de los humanos, sino de un color grisaceo que puede generalizarse a todo el pelaje del animal. Si se observa una pérdida de brillo en el pelaje podemos incrementar en su dieta la presencia del salmón, ya que sus aceites esenciales ayudarán a regenerar los capilares de nuestro can. 
 
Disminuye su vitalidad, su vida es ahora más sedentaria y se toman las cosas con más calma. Juegan con menor frecuencia o no juegan y, en los paseos avanzan de forma lenta. Nuestra atención no debe disminuir porque estén menos juguetones, al contrario, debemos incrementar la cantidad de mimos y atenciones más suaves a nuestro can para cuidar de su salud mental. Esta disminución en la actividad puede venir acompañada por dolores en las extremidades, vigilemos entonces si se mueve con rigidez. Si se diera este último caso tendremos que ir al veterinario pues podemos estar ante un caso de artritis. Jamás se debe forzar a un animal a pasear si no lo desea, cuando veamos que se ha cansado volveremos a casa. El ejercicio que debe hacer un perro anciano es de intensidad moderada, suficiente para mantener en funcionamiento su organismo.
 
Sufren de cambios de peso abruptos. Suben o bajan de peso con facilidad. Una vez va llegando el final de sus vidas lo normal es que se vean más delgados que nunca en su vida ya que muestran escaso apetito. Es posible que este cambio en los hábitos de ingesta se deba a un problema de dentición, por lo que si lo observas es buen momento para acudir al veterinario. En esta visita no solo se revisará su boca sino que te recomendará piensos o comida húmeda específica para esta edad. 
 
Problemas en los organos de la percepción, perderán oído, visión o incluso olfato. La sordera es un mal común entre los perros ancianos. Podemos obsevar la coloración grisácea en sus ojos. Ante la duda acudiremos al profesional para que revise que no se trata de cataratas. 
 
Muy al final de la vida pueden perder el control en las deposiciones. Para tal caso podemos hacer uso de pañales diseñados a tal efecto y nunca regañar a nuestro compañero pues no lo hace por mal comportamiento sino por ser incapaz de dominarse como antes. Esta problemática puede acuciar infecciones de orina o en el aparato urinario, así que debemos vigilar de cerca a nuestro perro. 
 

El gato anciano

En el caso de los felinos ocurre de forma similar y debido a los mismos motivos que para los perros. Quizá en el caso de los gatos es menos evidente dado su vitalidad y belleza natural. La aparición de canas en su cuerpo también es posible, de hecho podremos observarlas en las patas de forma más numerosa. El pelaje de un gato nunca se volverá completamente blanco a no ser que esta sea su tonalidad natural.
 
Los gatos más vitales se volverán perezosos, y los más traquilos aumentarán esta pasividad de modo significativo. Debemos adaptarnos al nuevo ritmo de vida de nuestro animal, permitiendo su descanso por muy intenso que este sea en los lugares que de la casa que más le gusten, dentro siempre de nuestros límites. 
 
Los problemas en la dentición son realmente preocupantes en su caso, ya que el debilitamiento de las piezas puede ser tan grave que puede dar lugar a la pérdida de las mismas. La mala higiene puede provocar problemas como gingivitis u otras infecciones que llevarán a nuestro amigo a no comer adecuadamente.
 
Un gato obeso es la imagen más frecuente de un animal felino doméstico en edad avanzada. Haber sido castrado, la pasividad y poca actividad de la etapa anciana y consentirle demasiado son las causas detrás de este problema. De este modo nos veremos forzados a organizar una dieta para él a fin de que no gane más grasa de la debida.
 

Volver

seguromedicoanimal.es es una referencia en el mundo de los seguros para mascotas. A través de nuestra web podrás contratar de manera fácil y sencilla el seguro para tu perro o gato ¿comenzamos?

Entradas recientes