Todo lo que debes saber de agility, el deporte rey de los perros

Agility, el deporte canino por excelencia

Cada vez más frecuente, conocido y practicado. El Agility ha pasado de ser un deporte exclusivo, solo conocido por los participantes en ferias caninas a ser del dominio del gran público. Su difusión en medios de comunicación, el hecho de que aparezca referenciado de forma habitual en películas o series así como su inclusión en los noticiarios de todos los lugares ha ayudado enormemente a que nos familiaricemos con este deporte. De esta forma, los centros de entrenamiento de Agility están aumentando en cuanto a cantidad y distribución por todo el país. Seguro que tienes alguno muy cerca de tu casa. 
Dicho deporte fomenta la unión entre el perro y su entrenador (normalmente y de forma preferente, su dueño), ya que deben compenetrarse a la perfección para poder conseguir superar el circuito de forma correcta y haciendo un buen tiempo. Es una competición divertida, tanto para el humano como para el perro y esto, sin duda, lo ha hecho tan popular.  

¿Qué es el agility?

Se considera una disciplina deportiva que practican los perros. En ella, los canes deben completar un circuito que está plagado de obstáculos de distinto tipo. La forma de atravesar dichos obstáculos debe ser lo más limpia posible. En el modo competición se contabiliza el tiempo que se tarda en completar el circuito. La puntuación varía en tanto en función de la precisión con la que se ha completado la prueba y el tiempo que se ha marcado, cuanto más rápido se haya sido, más puntuación se obtiene. En todos los casos no debe superarse el tiempo determinado por los jueces, denominado tiempo estándar de recorrido. De este modo, cualquiera que supere dicho tiempo quedará descalificado y todo aquel que lo reduzca conseguirá puntuación extra. 
Una de las normas fundamentales es que la configuración de los obstáculos es compleja, de modo que el can no podría completarlo sin la ayuda e instrucción de su amo. El humano no debe tocar los obstáculos ni al perro, no puede hacer uso de juguetes o premios durante la competición, de modo que solo puede utilizar sus intrucciones lingüísticas, tanto verbales como no verbales para guiar a su mascota por el recorrido. El can no puede llevar collar y se someterá a controles veterinarios para asegurar su vacunación además de a un examen de socialización donde se comprueba problemas de agresividad tanto con perros como con humanos.  No se permite la competencia de perros heridos o enfermos o en período de gestación. Las hembras con el celo pueden participar pero serán apartadas del resto de canes y actuarán en último lugar para no perjudicar el desempeño de los demás animales.  

¿En qué consiste una competición?

En toda competición de Agility se disponen una serie de obstáculos y los jueces de dicha competición determinan el orden en que deben completarse. La estrategia juega un papel clave en dicho deporte para obtener las mejores marcas ya que se tiene en cuenta tanto la precisión a la hora de realizar cada uno de los ejercicios como la velocidad conseguida. En algunos obstáculos será mejor primar velocidad a la calidad y en otros a la inversa, dependiendo de la pericia del perro y del dueño, de como hayan transcurrido los entrenamientos o de las necesidades de la competición en concreto. Dichas competiciones están homologadas en su mayoría, esto quiere decir que las puntuaciones obtenidas en dichos concursos se tienen en cuenta  a la hora de establecer el ganador de torneos nacionales o internacionales. Para que un torneo esté homolago debe contar con una serie de obstáculos que fueron aprobados para este fin por la Federación Cinológica Internacional, organismo internacional encargado de regular los certamenes relacionados con los canes como los de agilidad o belleza, entre otros. Estos obstáculos aprobados son: vallas, balancín, ruedas, el muro, la empalizada, la ria, salto de longitud, eslalón, zona de parada, pasarela, caballetes y tunel flexible. 
Las dimensiones mínimas del circuito deberán ser de 30 por 40 metros siempre construidas en pistas oficiales. El recorrido debe ser de 100 o 200 metros, dependiendo de la categoría. De esto también depende el número de obstáculos que se colocan, variando entre un mínimo de 15 y un máximo de 20. SIempre debe cumplirse que 7 de los totales obstáculos sean vallas. 

Historia del deporte canino

Se creó en el contexto de las exposiciones caninas. La idea de introducir una competición diferente en dichos eventos apareció en 1977 de la mano de John Warley, en Inglaterra. Consideró que podía recrear de algún modo los circuitos de obstáculos que realizaban los caballos al estar convencido (y con acierto) de que los perros también serían capaces de realizar estas proezas. De hecho, es gracias a esta idea primigenia que algunos de las pruebas de caballos y perros son similares hoy día. Un año después en el Crufts Dog Show de Londres esto se hizo realidad. 
En España tendríamos que esperar 10 años tras esta primera competición para que, en 1988, se fundase el primer club de Agility. Fue aficado en un municipio de Madrid de la mano del Club de Adiestramiento Canino. Se considera esta una fecha relevante para este deporte en nuestro país pues fue entonces cuando llegó a nuestras tierras Peter Lewis uno de los primeros jueces para estas disciplinas que introdujo algunas ideas y comenzó a dar formación. Gracias a este trabajo se publicó dentro de nuestas fronteras el primer reglamento en español de Agility. Una vez terminadas las primeras formaciones fueron nombrados los primeros jueces patrios de modo que se dió el pistoletazo de salida a una imparable evolución de este deporte una vez se organizaron las novedosas competiciones. Solo cinco años después comienzan a cosecharse los primeros éxitos internacionales cuando los clubs deportivos se aunan con la Real Sociedad Canina de España, consiguiendo que el número de participantes aumente de forma brutal. En 2006 de crea la Unión de Clubs Agility de España para en 2011 ser reconocida como deporte oficial gracias a su inclusión en la Real Federación de Caza. 

Categorías

Existen tres categorías de competición, y el criterio que se utiliza para su distinción es la talla de los perros. De este modo las categorías son:
  1. Perros pequeños o categoría mini, también conocida como "S". Entran todos aquellos perros con una altura a la cruz menor de 35 centímetros.
  2. Perros medianos, categoría midi, o "M". Los perros deben medir más de 35 centímetros pero menos de 43.
  3. Perros grandes, categoría estándar o "L". Estos canes deben superar los 43 centímetros de altura a la cruz. 

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